La evolución de la informática empresarial en los últimos años ha permitido llegar a una gran
optimización de los procesos, sin embargo, la gestión y mantenimiento informáticos suponen un gran coste para las empresas. Esto es especialmente problemático para las pymes que no consiguen mantenerse al día de los avances informáticos y como consecuencia ven mermada su competitividad.
Ante este problema, el outsourcing o externalización informática es una tendencia al alza. Esta solución consiste en que la empresa o el cliente deleguen la gestión, mantenimiento y actualización de la infraestructura informática a una empresa externa. De esta manera se consigue abaratar los costes y centrar la actividad interna de la empresa en aquellas áreas donde realmente es experta y que pueden aportarle beneficios.
Tipos de outsourcing informático.
A la hora de realizar la externalización informática de una empresa, nos encontramos con dos opciones principales:
Externalización u outsourcing parcial. En este caso, el proveedor solo gestiona una parte de las soluciones informáticas de la empresa. De esta manera se reduce el riesgo para la empresa en caso de que el proveedor no satisfaga sus expectativas. Por ese motivo, también puede optarse por hacer un outsourcing parcial “de prueba” para comprobar las habilidades del proveedor. En otras ocasiones, el outsourcing parcial es una decisión estratégica de la empresa, ya que considera más adecuado seguir cubriendo una parte de sus necesidades de manera interna. Seguir leyendo