Implantando emociones con Dynamics NAV

Manuel Duro Retail Leave a Comment

La implantación de un sistema ERP como Microsoft Dynamics NAV (Navision) no es sólo la puesta en marcha de unas herramientas para mejorar nuestro trabajo sino que ofrecer una nueva manera de hacer las cosas en el día a día de los empleados. Por ello, podemos ver otra vertiente en los proyectos de implementación de estos sistemas: la implantación de emociones en las empresas.

Emociones en la implantación de Microsoft Dynamics NAV NavisionPuede resultar curioso pero quizás sea uno de los motivos más atractivos y estimulantes en una la implantación de Dynamics NAV. Es verdad que hay días en que se debe batallar con situaciones tensas y de poco agrado, pero el reto está en encontrar el lado positivo e intentar llevar a cabo acciones que resuelvan los conflictos que hay encima de la mesa.

Al inicio del proyecto de implantación, las emociones de los usuarios comienzan a fluctuar por la montaña rusa de los diferentes momentos del proyecto. En toda implantación existe una evolución en las emociones de los interlocutores (usuarios clave y finales), que muchas veces se entrelazan:

Existe la persona positiva que está muy a favor de la implantación del ERP en la empresa; otro perfil que existe es el totalmente opuesto, la negativa o, mejor dicho, la menos predispuesta al cambio. También encontramos el perfil pasivo ante el cambio, el destructivo, el despistado, el perfil que todo le parece bien y no discute ningún tema, etc. y así podría nombrar algunos más.

En este punto cuando entra en juego nuestra capacidad como implantadores y, por qué no decirlo, como psicólogos muchas veces, para poder detectar y saber manejar las situaciones con cada tipo de perfil. Situaciones que se resuelven de la mejor manera posible para la consecución de los objetivos del cliente.

Es gratificante comprobar cómo en el ciclo de vida de la implantación del proyecto, todos estos perfiles de usuario, la mayoría negativos y reticentes al cambio, llegan a encontrarse o aproximarse mucho a la parte más positiva por el bien común del cliente. Más gratificante es, sin duda alguna, que el propio cliente te lo comunique o te lo haga llegar personalmente.

Esta mezcla de ilusiones, pesimismo y optimismo entrelazados en cada fase del proyecto, forman la implantación de emociones. O lo que es lo mismo, qué interesante resulta descubrir emociones y ver su evolución, debido al trabajo que realizas diariamente con estas personas, implantando Microsoft Dynamics NAV.

Fuente original: Blog de ManuDuro

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